La pandemia que estamos viviendo actualmente alteró de forma significativa el día a día de la mayoría de la población. Cambios en nuestras rutinas, en nuestro uso del espacio y mayormente en nuestros hábitos de consumo hacen que ya parezca un recuerdo distante las filas para entrar a ver el último estreno a una sala llena, o la cuenta regresiva que nos separa del próximo tanque de la industria del cine. Nos volvimos sujetos más pasivos que prevalecemos casi de forma plena a los servicios de streaming más populares para saciar nuestro apetito cinéfilo. Entre el ida y vuelta de los amplios catálogos de obras a elegir, nos cuesta encontrar una película que pueda sobresalir del resto. Esto es precisamente lo que ofrece la nueva joya de Amazon Prime Video, posiblemente el principal competidor del titán de Netflix en este sector de América Latina. A modo introductorio debo expresar que la ópera prima de Andrew Patterson es, posiblemente, la película más interesante que haya salido...