El cine de Lucrecia Martel tiene la particularidad de ser abarcado dentro de una serie de categorías distintivas, siendo la variedad de tópicos (dentro de aspectos centrales muy similares) una de sus características más reconocibles; la cotidianeidad, el género, los procesos de duelo, la autoexploración y la psicología, son algunos de los más explorados en la cinematografía de la directora argentina. Su primer largometraje, ‘’ La Ciénaga’’ (2001) fue aclamada por la crítica internacional, quien afirmó estar presente en el nacimiento de una nueva voz dentro del cine argentino. Los primeros pasos de Lucrecia dieron sus frutos, estrenando 3 años después el drama adolescente ‘’La Niña Santa’’ , que le permitió seguir cosechando críticas positivas a su obra. No es hasta el año 2008 que nos llega su tercera película, un thriller psicológico que vino a seguir con su herencia tanto a nivel narrativo como en la dirección; ‘’La Mujer Sin Cabeza’’. La historia nos centra en la piel de Verón...